LA CULTURA.

La estrecha relación de la cultura con la lengua de una determinada sociedad se pone de manifiesto, entre otras muchas cosas, en la especificidad del repertorio léxico que presenta; aquella individualiza a esta y la separa -en mayor o menor medida- de las que son propias de otras comunidades de hablantes. No nos referimos con ello, obviamente, a los significantes o materia formal de las unidades léxicas -de carácter arbitrario y, por tanto, necesariamente diferente para distintos idiomas- sino a la existencia o no, en aquellos inventarios, de vocablos con los que hacer referencia a unas determinadas realidades. Y es que algunos fenómenos van estrechamente ligados a la condición humana y reciben habitualmente, por tanto, expresión lingüística en culturas muy diversas; otros, sin embargo, tienen una distribución limitada -son exclusivos de una determinada sociedad, que sí los fija lingüísticamente-, mientras que carecen de designaciones concretas en las lenguas que los desconocen porque, simplemente, no sienten la necesidad de hacer referencia a ellos en modo alguno. Los de índole cultural, ampliamente entendidos, se convierten en elemento personalizador y diferenciador entre lenguas y, consiguientemente, entre quienes las hablan; deben, por ello, ser tenidos muy en cuenta en las relaciones interlingüísticas y, obviamente, en la enseñanza-aprendizaje de segundas lenguas que aquí nos ocupa. Veamos en las líneas que siguen, en primer lugar, de qué manera se hacen patentes en la lengua esas diferencias en razón de la idiosincrasia cultural; a continuación, una forma concreta de poner de manifiesto esas peculiaridades culturales a través del vocabulario.

 Arquitectura.

 Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio que ocupa el Instituto Cultural Cabañas, en Guadalajara la capital del Estado de Jalisco, es uno de los más hermosos de Latinoamérica, exhibiendo en forma imponente su corte neoclásico rematado por una cúpula que semeja la corona española.

 La historia de su construcción también es de una singularidad especial: se asegura que el Rey de España mandó limpiar el reino de Nueva Galicia de mendicantes, ordenando lisa y llanamente la expulsión o eliminación de los centros poblados de ellos. En ese contexto llega a Guadalajara en el año 1804 el Obispo Juan Cruz Ruiz Cabañas y encara el proyecto de un gran hospicio que diera albergue a ancianos, desvalidos y huérfanos. Manuel Tolsá (1757-1825), conocido arquitecto y escultor español, fue quien se encargó de diseñarlo y comenzó la construcción en 1805, concluyendo las obras de la "Casa de la Misericordia", como se le llamó al hospicio, cinco años después. Tolsá también realizó la última parte de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

 Esta "Casa de la Misericordia", que hoy cuenta con 23 patios, 106 cuartos, 72 pasillos y 2 capillas, cumplió sus funciones después de la Revolución mexicana y su acción se desarrolló hasta 1980. En 1983, restaurada, se transformó en la sede del Instituto Cultural que tomó el nombre de Cabañas en homenaje a las obras humanitarias desarrolladas por el obispo. Hasta la fecha albergó importantes eventos internacionales - entre ellos reuniones de Presidentes de países - siendo además sede de un museo y centro de promoción cultural, y en 1997 fué declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

 Los murales de José Clemente Orozco:   Siendo todavía el Hospicio Cabañas, en 1937, el matemático y pintor José Clemente Orozco llegó a Guadalajara invitado por el gobierno de Jalisco y se ocupó de realizar los murales que actualmente forman parte del Instituto y que fuera uno de los motivos por los cuales el conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Finalizó su trabajo en marzo de 1939, dejando la cantidad de 53 murales. Orozco perteneció a una corriente formada por artistas - como Diego Rivera su maestro - que sostenía que el arte debe llegar al pueblo, y los murales formaron parte de una suerte de comunicación con destinatarios que podrían disfrutarlos aún sin haber accedido ni siquiera a escuelas elementales, descifrando mensajes impactantes. Así, Orozco pintó el conflicto generado a partir de la conquista, con el choque de dos mundos - el hispano y el indígena - que marcó la estirpe mexicana.

En el centro de la cúpula, José Clemente Orozco retrató con fuerza inaudita la famosa figura del Hombre de Fuego, que puede interpretarse como el nacimiento de un hombre nuevo que asciende a las alturas envuelto en llamas.

  

El tequila.

 La Historia del Tequila

Leyenda de cómo se originó el tequila desde tiempos prehispánicos. Regalo de los dioses. Fuente de riqueza para los españoles

 La historia de esta exquisita bebida se remonta a varios siglos atrás, cuando indígenas de Jalisco debieron refugiarse en una cueva a consecuencia de una tormenta. De repente, un rayo cayó sobre unos mezcales, que quemó durante varias horas. Cuando la tormenta pasó, el viento llevó hacia los vecinos un aroma agradable. Uno de ellos tomó un pedazo del agave quemado y al probarlo lo sintió dulce. Luego lo ofreció a los demás, que así descubrieron la utilidad de la planta.

Un indígena olvidó el jugo durante varios días y, al regresar a su choza, descubrió un nuevo aroma que envolvía el ambiente. Después observó que del jugo salían pequeñas burbujas que formaban una espuma blanca y espesa. Al probarlo se encontró con un sabor enriquecido y diferente. Luego separó el líquido de la espuma para su consumo.

 La bebida motivó en el indígena un cambio de personalidad, de ahí que el líquido se considerara regalo de los dioses.

 En los códices mexicas se incluye la representación de la diosa Mayahuel, que con sus 400 senos alimentaba a igual número de hijos, los centzon-totochtin, patronos de la embriaguez.  Entre los aztecas, el tequila era consumido sólo por jerarcas y sacerdotes en eventos religiosos y festividades.

 A la llegada de los españoles, Moctezuma II ofreció un banquete con tequila a Hernán Cortés, al que creía Quetzalcóatl.  Los españoles decidieron destilar la bebida para purificarla y obtener un producto más fuerte, dando paso al llamado vino de mezcal o aguardiente.

 En el siglo XVII, con la introducción de los sistemas de destilación españoles, el tequila y el mezcal se convirtieron en nuevas fuentes de riqueza, cuya producción fue controlada por los conquistadores. En los siglos XVII y XVIII, los españoles fomentaron la producción del agave y sentaron las bases para la elaboración del producto característico de la zona.

   

El agave, un símbolo de identidad cultural de México que origina una bebida noble: el tequila.

 

 

FOLCLORE

Baja California Sur
Traje Representativo: "Flor de Pitahaya"

Los trajes folclóricos representativos y con orígenes muy antiguos abundan en nuestro país, pero en le Península de Baja California no se definió uno en especial, sino que se usaron trajes de época, como ya lo encontraremos en cada uno de los sones a describirse, a falta del vestido que representara, y en sí, que reuniera las características necesarias para simbolizar ante las entidades de la República al Territorio de Baja California. Se convocó en el año de 1955 a un concurso de confección y diseño del traje regional de Baja California Sur, siendo triunfador el traje de flor de Pitahaya que fue confeccionado por la Profra. Alejandrina Cota Carrillo, pintado por el Dr. José Torre Iglesias, basado en una leyenda escrita por el Profr. y Lic. Manuel Torre Iglesias, que versaba sobre el nacimiento del cacto, planta característica de la flor de nuestros desiertos y que produce un fruto que es el manjar predilecto por excelencia de los nativos. Confeccionado en charmés o raso, en color rojo, blanco y verde; la blusa escotada en color blanco con el cuello en el escote en forma de una flor pintada y bordada en chaquira y lentejuela a tono con el dibujo.

La falda semicircular de color rojo, lleva una planta de cacto ramificada, en la cual se distribuyen tres flores, una en la parte superior y dos a los costados, iguales a la blusa; también algunos frutos. A el rededor complementa con amplio olán de color blanco; los tonos en que van bordados y pintados, los cactos y flores son verdes, rosa y amarillo, con lentejuela y chaquira negra simulando la pulpa con sus semillas (lleva collar y aretes de perlas).

La música comprende una introducción de vals, un coro y danza a ritmo de chotis.

DANZA DE LOS CHAREOS

Esta danza es una variante regional de la conocida como "Moros y Cristianos". La practican en diversas poblaciones de la Costa, de las cuales la interpretación de Santiago Jamiltepec es especialmente vistosa y llena de colorido. Santiago Jamiltepec es cabecera de Distrito y Municipio situado en el litoral del océano Pacífico, al sureste de Santiago Pinotepa Nacional. La población del municipio es de poco más de quince mil habitantes y se ocupa en las tareas agropecuarias, la producción manufacturera, la construcción y el comercio; habla mixteco la tercera parte de la población. Desde 1983, cada 18 de octubre se lleva a cabo el Festival de la Chilena, único en su género en México; en él se recrean los versos, canciones y bailables que trajeron al país los inmigrantes chilenos que llegaron a Puerto Minizo en el siglo XVIII.

La danza de los Chareos representa la batalla entre dos grupos: los moros enemigos de la fe cristiana, lidereado por Pilatos, y las tropas defensoras de la religión católica, comandadas por el Apóstol Santiago. La ejecutan dieciséis danzantes masculinos. Uno de ellos representa al Apóstol Santiago y es el que usa un vestido que simula un caballo por medio de un pequeño armazón, con lo cual se da la apariencia de que el danzante es un jinete montado en un caballo blanco.

 

Los danzantes usan plumas de avestruz en la cabeza y una de pavo real al frente, su indumentaria se completa con machete y paliacate blanco sobre los hombros. Quien encabeza usa un penacho de plumas blancas y un sombrero con un pequeño espejo. El pantalón es de terciopelo con brocados dorados, y abajo del mismo usan un calzón tejido de algodón. Dos personas enarbolan al frente dos banderas rojas y dos blancas; las primeras simbolizan la sangre de los soldados de Santiago y, las segundas, la paz después de la victoria de los cristianos.

En el desarrollo de la danza se representa la batalla contra los moros y el auxilio del apóstol en favor de las tropas cristianas, por lo cual la danza también está considerada como una variante del grupo conocido como los "Santiagos".

La música es interpretada por sólo dos instrumentos: tambor y flauta.

ACATLAXQUIS

  • Esta danza otomí deriva de un antiquísimo rito prehispánico y utiliza, como accesorio más distintivo, un objeto que recuerda la flauta de carrizo del dios Pan. Los danzantes forman un arco con cañas y, conjuntamente, acaban por formar una especie de cúpula de este paterial. Es danza tipica de Panhuatlán, donde se lleva a cabo bajo el palo volador. También puede verse el 12 de diciembre el la Villa de Guadalupe.

APACHES

  • Otro de los nombres con que se conoce la danza llamada Concheros (q.v.).

DANZA DE LOS ARCOS

  • La llevan a cabo los hombres, que por parejas portan los extremos de arcos decorados con flores de papel y danzan en hilera. Su vestimenta es blanca y llevan pañoletas cruzadas sobre el pecho. Esta danza, que esta llena de pasos muy complejos y giros sorprendentes y vistosos, puede verse endiversas festividades de los estados de Hidalgo, México y Puebla.

DANZA DE LOS ARRIEROS

  • Los danzantes llegan con sus ropajes blancos y, en ocasiones, con chaparreras de cuero, montados en animales vistosamente decorados. Además de las danzas que ejecutan, cantan, declaman y rezan, mientras que algunos de ellos preparan el banquete que constituye el centro de esta fiesta. Comúnmente utilizan mandiles decorados mientras se dedican a este menester. Los ingredientes para el banquete se han recabado gracias a la cooperación de todos. Cada "arriero" debe traer algo

 ADVOCACIONES

Incontable cantidad de peregrinos llegan al atrio de la Catedral Basílica movidos por la fe en la Madre de Dios, la Chaparrita de San Juan, a dar gracias por los favores alcanzados de parte de Dios.

  Cada grupo de danzantes tiene un santo como patrono y van por varios santuarios del país llevando sus bailes autóctonos como muestra de veneración y gratitud a Dios, a la Virgen María en sus diferentes advocaciones y a los Santos de Dios.

  Son tradicionales las danzas de "Matachines" por todo México, nombre derivado del grupo étnico Matlazincas, como este grupo originario de la ciudad de Aguascalientes que desde hace 15 años han venido a ofrecer sus reverencias a la Virgen de San Juan de los Lagos.

LA PRINCIPAL Y MÁS GRANDE ADVOCACIÓN ES A LA VIRGEN DE GUADALUPE.

  Los misterios que hay detrás de la historia de las apariciones de la virgen son varios, pues existen muy pocas referencias escritas, debido a la época en la que ocurrieron los sucesos, sin embargo como prueba del milagro está el ayate de Juan Diego, en el cual a través de varios símbolos nos dice más de lo que se ve a simple vista.

 

El ayate de Juan Diego esta hecho de fibras de maguey las cuales tienen un periodo de vida máximo de 40 años, sin embargo la imagen de la Guadalupana se ha conservado por más de tres siglos. Se han analizado los ojos de la Virgen y se ha llegado a la conclusión de que es una doncella de entre 14 y 17 años de edad.

  

Catedral de la Ciudad de México

COMO LLEGAR

Se ubica al norte de la Plaza de la Constitución en el área del Centro Histórico.

ANTECEDENTES: Sobre las ruinas del Gran Teocalli, se edificó la primera iglesia que posteriormente fué derribada por considerarse demasiado pobre para la capital de la Nueva España. La actual catedral se contruyó de acuerdo al plano de Claudio Arciniega presentado en 1567, durando esta trecientos años dandose por terminada en 1813, intervinieron en esta obra José Damian Ortiz De Castro y Manuel Tolsá.

DESCRIPCION: ajestuoso edificio de grandes proporciones construido en cantera gris. Haciendo contraste con el mármol blanco utilizado en los relieves y la conjunción de ellos realiza efectos de claro obscuro según la hora en la que se contemple. Su fachada es de severo estilo herreriano, sus torres miden 67 metros de altura albergando 18 campanas. Su interior aloja 5 grandes altares, destacando el Altar del Perdón y el de los Reyes, también se pueden apreciar las catorce capillas, el monumental coro, la crujía, la sala capitular y la sacristía. En este recinto se conservan notables tesoros como la sillería, los órganos del coro y grandes lienzos de Correa y Villalpando localizados en la sacristía.

 Basilica de Nuestra Sra. de Guanajuato

COMO LLEGAR: A tan solo 20 minutos del Distrito Federal, vía aérea, se encuentra el Estado de Guanajuato y gracias a su excelente infraestructura carretera, una vez que usted desciende del avión, en tan solo 25 minutos vía carretera, llega a la colonial Capital del Estado; Guanajuato. Cuyos habitantes se caracterizan por ser amigos del turista y excelentes anfitriones. Conozca esta ciudad llena de cultura, historia, tradición minera y peculiar Arquitectura.

ORIGEN: Antigua Parroquia de Guanajuato. Su construcción se inicia en el año de 1771, siendo cubiertos todos los gastos de construcción por los mineros del lugar, concluyendo dicha obra en 1796, año en que también se traslada la imagen de la Virgen de Guanajuato, donde permanece hasta ahora. En el año de 1957 deja de ser Parroquia, elevándola a la categoría de Basílica.

DESCRIPCION: Corresponde su arquitectura al barroco manierista del XVII; templo de planta de cruz latina, con esbelta cúpula de igual estilo. Su exterior está circundado por un irregular atrio, de principios del XIX, cercado por columnas que sostienen cruces y macetones alternados y un enrejado de épocas posterior. Cuenta con tres puertas de acceso. Cada puerta ostenta una fachada en cantera rosa del barroco manierista, sobresaliendo la fachada principal, sobre la que se erige una torre campanario de tres cuerpos de la misma época y estilo de todo el edificio; además del cubo del reloj se aprecia otra torre de inferiores proporciones y de bello estilo churriguera del siglo XVIII. Al lado del bautisterio y unido a él hay una capilla neoclásica con dos ligeras torres, cuyo estilo choca con el resto del pueblo. Fue construida entre los años de 1870 y 1878; dedicada a la Virgen de Lourdes.

El interior de la Basílica perdió sus tres retablos barrocos, los que en el siglo pasado fueron bárbaramente sustituidos por fríos neoclásicos, encontrándose en la central el baldaquino que guarda la antigua imagen de la Virgen de Guanajuato. Uno de los laterales está dedicado a San Nicolás de Tolentino, patrono de la minería, y el otro a San Ignacio de Loyola, patrono de la ciudad. A los lados de la puerta principal se encuentran dos pequeñas capillas neoclásicas, y se dice que una de ellas fue hecha por Tresguerras, en la que se encuentra el cadáver del patriota padre Jarauta, que luchó en México contra la intervención norteamericana y los tratados de Guadalupe Hidalgo. El piso del templo, cuyo original posiblemente era de duela de mezquite, y luego fue de losa, data de 1956 y es de material de marmóreo. En el siglo XVII el Marqués de San Clemente edificó un anexo al templo para el camarín de la Virgen, el que posteriormente va condicionado para bautisterio, contando con una bella pila sacramental y con pinturas de Miguel Cabrera. La imagen de la Virgen de Guanajuato dice la tradición fue donada por Carlos I o Felipe II. Es una escultura en madera estofada magnífica. Llama la atención la dulce belleza de los rostros de la virgen y del niño. Suele recubrirse el estofado de rico ropaje que ocultan la excelencia de la talla, lamentablemente mutilada en uno de sus vuelos inferiores. Le sirve de base una magnífica y rica peana de plata repujada de estilo barroco, donada en 1737 por José de Sardaneta y Legaspi.

 Pobladores Indígenas de Nuevo León

Esta Información fue tomada: Del Libro "Nuevo León-Textos de Folklore"
Escrito por el Profesor Jaime Guerrero

• Modo de Vivir

Los habitantes del Nuevo Reino de León, según cuenta el Capitán Alonzo de León en su primer discurso, vivían en una completa anarquía, bajo una vida bestial y sin politica.

Habitaron en los bajíos por los montes, mudándose de un lugar a otro juntándose con unas familias o dividiéndose como se les antojara.

La ranchería estaba formada por quince chozas a manera de campana y las formaban en hilera o en media luna; cuando tenían guerra, fortalecían las puntas con otras dos chozas.

• Costumbres de Estos Indios

Vivían en unos bajíos de carrizo o zacate, a forma de campana, las puertas tan bajas que les obligaban a entrar agachados y por costumbre tenían una lumbre al centro de la choza.

Dormían en el suelo, sobre algún cuero de venado y por cabecera un montón de heno o zacate.

Los hombres andaban desnudos y ponían unas suelas en sus pies, atadas con correas que lamavan cacles, algunos de ellos se repaban de la coronilla al frente, los llamados calvos, otros se pintaban la cara con rayas de diferente forma, por lo que a éstos nombraban rayados y algunos otros acostumbraban llevar el pelo largo recogido con una correa de venado que les llegaba la punta hasta las nalgas.

Las indias se cubrían con heno o zacate o unos torcidos que hacían de cierta hierba parecida al lino. Las que tenían se ponian un cuero de venado por delante hasta las espinillas y otro atrás que les arrastraba y del cuál prendían , caracoles, frutillas secas, semillas, dientes de animales, conchas o algunas cuentas que producían ruido al andar y que para ellas era un gran lujo. Colgaban otro cuero sobre su hombro como cobija.

Eran gente cruel, vengativos y rencorosos, muy diestros en el uso del arco y flecha, ligeros, de buena estatura; se agujeraban la naríz y las orejas y se metían palos, plumas o huesos por la gala. No cultivaban la tierra, vivían en ociocidad.

• Su Alimentación

En invierno comían el llamado Mezcale, que no era otra cosa que el corazón de la lechuguilla en barbacoa; lo mascaban, chupaban el jugo, comían la carnaza y tiraban las hebras, las que posteriormente ya secas por el sol, las molían en unos morteros de palo y comían aquel polvo que no era de gan sustancia.

En verano, comían el nopal desde que empezaba a brotar, la tuma y la flor de ésta en barbacoa; hacían además "pasa" de ella, entera o en tiras que tendían al sol en petates o en el suelo.

Consumían el mezquite que había en abundancia, lo comían desde que empezaba a sazonar hasta que estaba seco. Cuando estaba seco lo molían en morteros y el polvo cernido o con pepitas lo ponian en unos petatillos o en nopales abiertos. A ésto llamaban Mezquimatamal, comida de gran sustancia que los hacía engordar. También comían frutillas silvestres y raíces.

Eran muy buenos cazadores, la carne predilecta era la del venado que después de matarlo, enviaban a las mujeres por él. Quien lo había cazado no consumía la carne, pues él, se quedaba con la piel.

Grandes pescadores, pues tenían diversos modos de hacerlo; con flechas, encandilando al pescado de noche, con redes, entrando a buscarlo a sus cuevas. Comían el pescado en barbacoa.

• Comían Carne Humana

La gente de este Reino, comía la carne tanto del amigo comoo del enemigo, con la diferencia que, la del amigo, la comían cuando éste había muerto, hacían fiesta o bailes y con el fin de enparentar con el difunto, lo consumían en barbacoa, y los huesos ya molidos, los mezclaban con peyote, emborrachándose de esta manera. La del enemigo la comían de la misma forma sólo que por venganza.

• Los Mitotes de Esta Gente

Los hacían por diferentes motivos; para sus recocijos; alzamientos; platicar enemistades con los españoles; para hacer las paces o en verano para celebrar la abundancia de comida.

Se proveían de mucho peyote.

Convidaban enviando una flecha con huesos o dientes de animales colgando, lo cual señalaba el día. Los que organizaban la fiesta cazaban mucho en los días anteriores y hacían muchas barbacoas que sacaban aquella tarde y las colocaban todas juntas a lo que llamaban montón. Cuando llegaban los convidados, lo hacían en silencio y sin saludarse, se sentaban cerca del otro y al cabo de un rato, comenzaban a trabar plática.

Hacían un fogón alrededor del cual comenzaban a bailar indios e indias en uno o dos círculos. Los pies muy juntos; los codos salidos, las espaldas medio agachadas. Dando saltitos adelante, casi arrastrando los pies, estaban tan junto que el estómago de uno iba tocando con las nalgas de otro. Esto lo hacían por espacio de cuatro a seis horas sin cesar.

Acompañaban la danza tocando unas calabacillas que llevaban dentro piedritas de hormiguero, con palos de ébano o de otro árbol macizo hacían raspadoresque tocaban con otro palillo, produciendo un sonido agradable. También cantaban y en ocasiones en gran número de gente, y lo hacían tan parejos que parecía una sola voz.

Se embriagaban con peyote molido y deshecho en agua, lo tomaban hasta perder el sentido.

Al amanecer se iban retirando, llevando consigo comida y algunos cueros de venado que les regalaban los anfitriones.

Para convocar la guerra, enviaban flechas con piedras ensangrentadas. Cuando era para hacer las paces, enviaban el recaudo y una flecha sin piedra.

Sus Hechicerías

Aprovechándose de la torpeza de entendimiento de la gente de este Reino, había otras personas de más capacidad que los engañaban con falsas demostraciones, con los que los movian a hacer cuanto querían, hasta que los consideraran como a seres divinos.

Sus curas consistían en chupar la parte que dolía, llevando escondido en la boca algún carboncillo, piedrezuela, espina o hueso; y luego hacían gesticulaciones y contracciones del torzo hasta que los vomitaban; haciendoles creer que lo sacaban del pecho. Mostraban aquello a la gente y al enfermo para luego apartarse lejos y machucarlo con piedras tres a cuatro veces.

Los que habitaron al norte de Monterrey; si soñaban que iba a morir alguno u otro de sus semejantes, acostumbraban a matar al hijo o hija, u otro muchacho del pariente más cercano, pensando que de esta manera evitaban la desgracia.

No temían a los rayos, sino todo lo contrario, cuando había tempestades con muchos truenos daban de gritos y tiraban piedras, palos y tizones en dirección a la nube.

• Los casaminetos Entre Ellos

Entre esta gente no habia orden, ni exitía la vergüenza, pues el hombre usaba las mujeres que quería aún en la propia ranchería. Acostumbraba dormir enmedio de ellas sin que existiera el celo. Era muy común, que las mujeres tuviera cuatro o cinco hijos y todos de diferente padre.

El Casamiento entre ellos era de acuerdo y gusto de los padres, quienes cambiaban a la hija por un venado, o el simple cuero de este anumal; no tenían ninguna ceremonia para ello. Una vez que la india se sentía preñada ya no se acercaban a ella hasta que había parido.

No guardaban grado de afinidad; y de consaguineidad muy poco.

• Nacimientos y muerte

"Las mujeres bárbaras de esta regíon no dejan de realizar sus labores cotidianas como son; cargar el huacal lleno de comidas y leña, para dormir de noche hasta el instante de partír. Cuando se llegaba el momento es ayudada por algunas indias, la incan y casi sentada le inclinan el torso hacia adelante, las compañeras le mueven y aprietan el estómago y después de dos o tres pujidos, tiene la criatura en esa posición como los perros. Enseguida cortan el cordón umbilical donde les parezca y sin amarrarlo, bañan a la criatura, si hay agua y si no, así lo cargan; la mujer despues de este trance, vuelve a buscar sus cosas, las toma y regresa a la ranchería sin suspender sus actividades cotidianas los días siguientes.

Acostumbran cargar a los niños sobre los hombros, colgados los pies sobre el pecho y los subían a bajaban de un bracito.

A los difuntos que no habían de comer, los enterraban en el campo, y sobre la sepultura sembraban nopales. A otros los inceneraban y enterraban sus cenizas.

Las indias que estaban de luto, daban de alaridos y se peleaban arrancándose los cabellos con las manos, desde la parte posterior hasta cenrca de la coronilla y sentadas en cuclillas, juntaban las manos y se dejaban caer al suelo. Esto mismo hacían los indios sin arrancarse el cabello.

• Armas y Modo de Pelear

El arma pricipal de sus peleas era el arco y la flecha; hacian el arco del tamaño que deseaban y de diferentes tipos de madera; (entre más correosas, mejor), los preferidos eran de raíz de mezquite. La cuerda la hacían con hebras torcidas de lechuguilla. Las flechas eran hechas con carrizo delgado y macizo que curaban al fuego ; en un extremo ponían dos o tres plumas, según el grupo al que pertenecían; de cuatro dedos de largo más o menos, amarradas con nervios de venado que al contacto con el agua, amarran de tal manera que no se notaba dónde guardaba la ligadura.

En el otro extremo colocaban una piedra puntiaguda haciédole unos arpones hacia atrás para evitar que una vez entrando, saliera con facilidad; también la amarraban con nervio de venado. El mineral más usual para la punta de la flecha era el pedernal o el hierro.

Como defensa usaban el "batidor"; que era un cuero de coyote y otro animal y que amarraban en el brazo izquierdo, casi desde la muñeca hasta el codo.

Su gusto de pelear ara cuando ellos se hallaban con suficiente fuerza y el contrario tenía flaqueza. Eran traidores. También solián matar a los indios que servían de guías a los españoles.

Si peleaban unos con otros, llegaban un poco antes del amanecer a la ranchería y mataban a todos sin respetar edad o sexo; a los muertos desollaban, es decir, les arrancaban el cuero cabelludo, lo colocaban en un palo. Regresaban a la ranchería pegando fuego al camino en señal de victoria y eran recibidos por los que se habían quedado de guardia con humos iguales. Antes de entrar se ponian en hilera, y el primero llevaba en alto el asta con la cabellera, distribuyendo las otras en el resto de la hilera; haciendo una concertada escaramuza y caracol. Convocaban a los vecinos a celebrar con gran mitote la victoria, bailando con estas cabelleras en las astas.

• Herencia de estos Indios

Estos pequeños grupos indígenas dejaron como huella más notable de expresión artística algunos frontones cubiertos de petroglifos, en ellos podemos apreciar ondulaciones, soles, círculos concéntricos, flechas, estrellas, serpientes, grecas y muchos otros signos, sin que hasta el momento se haya podido descifrar su significado.

Lenguas

De las más de 6 mil lenguas que en la actualidad se hablan en el mundo, la mitad está en riesgo de desaparecer en este siglo a un ritmo de hasta dos por semana, de acuerdo con estudios recientes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Aunque la muerte de idiomas es considerada de cierta forma un acontecimiento ''natural" que suele llevarse siglos enteros, el proceso ha adquirido un ritmo acelerado y dramático por la presión de las lenguas dominantes (inglés, mandarín, español o ruso), según el Atlas de las lenguas en peligro en el mundo, elaborado por el organismo internacional en 2002.

Gran parte de la riqueza cultural, específicamente la lingüística, está en riesgo de desaparecer a causa de la ''globalización", fenómeno que impone una misma forma de expresarse y de entender la vida, en detrimento de la diversidad.

Tal es la conclusión de un grupo de escritores, analistas y observadores del tema consultados por La Jornada, quienes describen las características de este proceso de ''erosión cultural" y las consecuencias que podría tener en el futuro.

Asimismo, este viernes y el domingo, en el Museo Nacional de Culturas Populares de Coyoacán, se realizará la cuarta Jornada Internacional de la Lengua Materna, instituida por la UNESCO el 21 de febrero de 1999, para motivar a la reflexión sobre la importancia de todas las lenguas en el mundo.

 En riesgo, lenguas mexicanas

''Hacia el siglo XVI se hablaban en México alrededor de 170 lenguas, a principios del siglo XX sólo 110 y en lo que va del XXI aproximadamente 62, de manera que en 500 años se han perdido más de 100 lenguas. En los próximos 20 o 40 años van a desaparecer al menos 19 y así, en poco tiempo, tendremos cuando mucho 40 lenguas", advierte el escritor Carlos Montemayor.

El autor de Los pueblos indios de México hace énfasis en un punto central de esta discusión: los idiomas no desaparecen por razones inherentes a ellos, porque haya lenguas ''superiores o inferiores", sino por motivos políticos y económicos.

''El inglés no es superior al zapoteco, ni el alemán al maya, ni el francés al mixteco. Esos son falsos conceptos. Los mexicanos, por ejemplo, decimos, por desinformación, que los indígenas hablan dialectos, pero todos los idiomas son sistemas complejos, culturas vivas, memorias de pueblos", dice.

Patrimonio intangible

Las lenguas son ''atalayas distintas para ver el mundo, cauces para acercarse a la realidad. En cierta forma, la lengua condiciona la manera de pensar y, cuando una muere, parte del mundo nombrable desaparece, y eso es terrible''.

''Las lenguas son parte del patrimonio intangible, como la literatura, los recetarios de cocina, las canciones, la música. Todo eso es tan valioso o más que el patrimonio tangible", sostiene el maestro emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien considera que los pueblos indígenas dan una lección admirable de resistencia frente a la globalización cultural, entendida como homogeneización.

Ahora, añade, hay muchas lenguas indígenas de México en peligro de extinción, como las del norte de Baja California, el kiliwa, el pai-pai, el tipai, el cucapá o el seri, muchas de ellas habladas por menos de 100 individuos.

En lo que respecta a otras lenguas más habladas, como el náhuatl, el zapoteco o el maya, "tampoco la situación es muy boyante, porque apenas en los últimos años empezaron a ser cultivadas y enseñadas en las escuelas", indica León-Portilla, coautor con el estadunidense Earl Shorris de la antología literaria mesoamericana Antigua y nueva palabra (Ediciones Aguilar).

En contraposición, el escritor náhuatl Natalio Hernández tiene una perspectiva optimista sobre las lenguas originarias, y aunque reconoce que éstas se vieron sometidas y atacadas durante siglos, afirma que presenciaremos su renacer.

''No estoy asustado, sino entusiasmado con el siglo XXI, porque será el de la consolidación de los idiomas indígenas y la diversidad lingüística", afirma.

Matices aparte, los tres estudiosos coinciden en que la protección del patrimonio lingüístico de México pasa en gran medida por la adopción de políticas de Estado, además de reconocer constitucionalmente la diversidad de idiomas como una riqueza.

No obstante, Montemayor no duda en advertir: ''lo que los indígenas no consigan por su propia fuerza, nadie se los dará por misericordia o solidaridad".

 MÚSICA

 

La palabra "Mariachi"  proviene de la palabra francesa "marriage", que significa boda o matrimonio y que con el tiempo se transformó en la palabra "mariachi" que hoy conocemos. Los mariachis son agrupaciones de músicos, los cuales tocan música popular típica de México; esta música está acompañada generalmente de vestuario típico y bailes. Se le llama mariachi a cada uno de los integrantes de esta orquesta o agrupación. El Mariachi, es un grupo musical conformado por músicos que van desde 7 y hasta 12 elementos, pero no existe un límite. Los instrumentos indispensables son la vihuela, guitarra, guitarrón, violines y trompetas, aunque en ocasiones se le añaden flauta y arpa. El acordeón no es un instrumento de mariachi, pero fuera de México se lo añaden con frecuencia. Mariachi tampoco es un género musical, ya que los conjuntos de Mariachis tocan música de diversos estilos como son: sones jaliscienses, canciones rancheras, corridos huapangos, boleros y en ocasiones sones jarochos y valses mexicanos.